eye2magazine-logo-pequeno-retina

Ahora que Tsipras ha reconocido sus cartas al revelar que su referéndum esta planteado como una forma de presionar a la UE y al BCE, es decir, un chantaje a la desesperada, y además fuera de plazo, todavía hay quien apela a la dignidad del pueblo griego y a toda esa baza retórica de que la democracia debe abrirse paso y vencer en esa cuna de la civilización que fue Grecia…hace milenios!

En realidad, la propuesta de referéndum es una pantomima que nace caducada : Syriza pide el voto por el NO al (enésimo) rescate, lo que llevaría inmediatamente a la salida del Euro, sin embargo, Tsipras al mismo tiempo reconoce que el coste de volver al dracma sería peor aún que el de quedarse dentro del euro bajo las condiciones que marca la UE.
Si Grecia abandona la moneda única, se vería obligada a buscar una nueva divisa lógicamente devaluada, su tasa de productividad, los ahorros en depósitos, las pensiones,.. todo se vería lastrada por ese hándicap al traducirse automáticamente a la nueva cotización a la baja, sin embargo su deuda pública mantendría su mismo importe en euros, con lo que la devolución de deuda soberana sería aún más asfixiante que ahora.

¿Entonces… Que es todo esto sino movilizar publicitariamente a las masas a las que previamente se ha llevado a un punto de desesperación tal como es su descapitalizacion total? ¿Si el referéndum esta convocado para este mismo domingo, que sentido tiene que desde su gobierno se promuevan además una serie de manifestaciones previas con carácter diario? ¿Porque se quiere presentar la situación como un ataque a su democracia cuando el origen de todo esta en el incumplimiento de sus propias obligaciones financieras?

Los disparates los ha cometido Grecia a través de la tolerancia implícita a sus propios gobiernos de las últimas décadas, pero estas tácticas populistas, propias de los regímenes comunistas dictatoriales, son patrimonio exclusivo de Syriza. Tsipras pide el NO para gozar de más fuerza en la negociacion, y al mismo tiempo reconoce que la respuesta debe ser SI, porque Grecia no puede vivir fuera del euro, pero entonces, si sale SI afirma que presentará su dimisión.
¿No es ésta una ecuación envenenada?

Es más que evidente que la situación en que está Grecia inmersa es un auténtico drama para cada uno de sus millones de ciudadanos en particular, pero a nivel colectivo, estamos ante un país al que se le han ofrecido 30 años para adaptarse a la UE y éste en cambio no sólo no ha dado un solo paso en esa dirección, sino que ha mentido falseando sus datos económicos para ingresar en el euro, un país que ha tolerado unos niveles de economía sumergida delirantes con los que casi nadie pagaba impuestos, una corrupción enquistada en sus instituciones desde los tiempos del PASOK, unos beneficios sociales insostenibles, fuera y dentro de la UE, como la jubilación generalizada a los 55 años por poner un ejemplo, un abuso del sector público con la creación de miles de plazas de funcionarios para absorber y maquillar las inasumibles tasas de paro que su economía improductiva generaba año tras año, al margen de otras desdenes verdaderamente increíbles como son el hecho de sostener el segundo gasto en defensa militar en relación porcentual al PIB de todo el mundo conocido.

Hay una cruel responsabilidad compartida en las propias instituciones europeas, y por extensión, en el FMI, por inyectar millones de crédito a la banca a fin de retroalimentar la compra de deuda soberana a un interés con crecimiento logarítmico, pero los griegos, con quienes todos estamos obligados a empatizar pese a todo, reclaman ahora obtener derechos sin haber cumplido las obligaciones previas necesarias para alcanzarlos.
Y casi ninguno de ellos apeló a esa dignidad a la que ahora se ciñen cuando durante décadas se beneficiaron de un sistema para el que, desde su economía cómodamente sumergida, no contribuian de ningún modo.
Pero además, su gobierno los está llevando a un punto de no retorno, el de esa desesperación a la que solo lleva la pobreza, utilizándoles como un ejército de marionetas adoctrinadas en la falsa idea de que participar en un referéndum les hará, si no mas libres, si al menos mas dignos, pero obviando que son ellos mismos quienes ya llevan cinco caóticos años tratando de formar gobierno a bandazos por medio de un buen número de elecciones.

Syriza está recurriendo a una estrategia miserable, la de chantajear primero a su ciudadanía y luego a la UE, con la sola intención de justificar su pésima gestión económica en cinco meses, vendiéndose como una víctima mesiánica y alegando que desde Bruselas se les quiere sacar del poder a la fuerza, cuando su auténtica realidad es la de un país endeudado hasta el tuétano, sin eficiencia industrial, sin la menor cultura tributaria y sin apenas productividad, un país que ni interesa integrarlo ni mucho menos en su situación se debería someter a experimentos neo marxistas de redistribución de la riqueza, entre otras cosas, porque para redistribuirla tiene antes que haberla, y allí no hay riqueza sino deuda, pero también porque los principios del libre mercado que persigue la UE se dan de bruces por definición hasta con el más liberal de los postulados marxistas y resulta todo menos coherente que un mercado único capitalista albergue en su seno un régimen comunista, que para más inri, apenas le aporta un 2% de cuota productiva como mercado asociado interno.

En definitiva, las únicas opciones de Grecia son plegarse a nuevo memorando de austeridad y pactar con el BCE el desbloqueo del crédito, básicamente porque aunque escurran con el referéndum el pago de los intereses a los que hoy debían hacer frente, el día 20 tienen otro pago, y el mes que viene otro, y así sucesivamente, y no van a encontrar fórmulas cada 15 días para aplacarlos.
Tsipras solo ha sido capaz de sacar a los griegos a la calle como si fuera la batalla de las Termópilas, pero sin ofrecerles una respuesta más allá de su propia movilización, difícilmente podrá liderar una transición hacia el final del túnel.

Y si alguien ve en Rusia una salida a su situación, el tiempo hará ver que eso ni resultará factible ni tampoco será fácilmente aceptado no ya por la comunidad internacional, o por la OTAN, sino ni tan siquiera por los propios griegos.

Raúl Nuevo

raúl nuevo

Lo último sobre IA

Publica tu negocio de IA con nosotros

Genera backlinks

Publica tu artículo y genera backlinks de calidad para tu web

Desde 20 € al mes

Últimas Noticias