¿Cómo te iniciaste en el baloncesto profesional?
Jugaba a él desde pequeña, aunque nunca fue mi sueño, mis padres me motivaron a ello y a conseguir dar lo mejor de mi en este deporte. A los 12 debuté, pocos minutos pero ya a esa temprana edad inicie mis pasos hasta el deporte profesional y de los 14 a los 18 en el Chevakata-Vologda di a conocerme a nivel internacional ya que a los 18 fui elegida la mejor jugadora de Europa.
Muchos sabemos lo que supondría eso para un jugador de baloncesto masculino.. salarios astronómicos, ofertas de la NBA. ¿Que supuso para una mujer?
Una beca para estudiar en una Universidad de Colorado.. pero sin salario. Ofertas económicas bastante importantes de clubs europeos, o la oferta que decidí aceptar jugar en el BBM Samara de mi país, Rusia. Era un equipo que estaba formado por la mayoría de integrantes de la selección absoluta Rusa y sabía que estando en él al fin podría jugar en ella y jugar unos juegos olímpicos. Me motivó más eso que cualquier oferta económica.
¿Y qué tal fue el debut en tu selección?
No fue! Tenía 18 años y era inocente. Creía que en Rusia se llevaban a la selección a las mejores, pero no, era todo por politiqueo. Me dijeron que era necesario que otra chica ocupase mi lugar, pero que como era muy joven podría debutar en ella 4 años después. Fue indignante, tanto que mandé a la mierda a la federación. Su respuesta fue una sanción que me impedía seguir jugando a Baloncesto profesionalmente. Por suerte esa sanción no se tenía que respetar en el resto de Europa, así que un año después de haber rechazado ofertas importantes de clubs extranjeros, me fui a jugar al Roscasares Valencia. Gracias a ello descubrí la vida en España.
¿Cómo fue tu trayectoria desde entonces?
2 años en Valencia, 2 en Montpelier (Francia), Dos en Olesa (cerca de Barcelona) otro en Salamanca y otros dos últimos otra vez en Olesa.
¿Qué se siente al jugar en un pabellón lleno de gente?
El público más grande con el que he jugado ha sido de 10.000 personas. Es algo impresionante. Me recuerdo gritando y no oírme. Cuando el público está contigo, te dan una energía increíble. Cuando juegas en casa del rival ni lo oyes. Muchísima adrenalina.
¿Qué le aconsejarías a una chica que desde niña practica baloncesto y quiera llegar a profesional?
Se lo aconsejaría a los padres. Ninguna niña piensa en que quiere ser profesional de algo cuando ve el enorme esfuerzo y sacrificio que cuesta prepararse para estar en la Élite. Son ellos quienes han de apoyarla y saberla motivar para que no se rinda. Mi sueño era ser artista, si mi padre no me hubiese transmitido el entusiasmo y hacerme ver que podría lograrlo, jamás habría llegado a profesional. Me hubiese rendido antes, no habría dado mi 100 % en cada entreno, cada partido.
¿Se puede vivir del basket profesional femenino?
Una jugadora femenina gana 10 veces menos que un hombre. Yo tuve ofertas muy buenas pero insignificantes comparadas con un jugador masculino de mi mismo nivel. Además ahora es mucho más difícil que antes. La situación económica actual se ha notado. Muchos clubs potentes están desapareciendo.
¿Por qué crees que no es un deporte de éxito para la audiencia?
Es algo cultural, los deportes femeninos que triunfan son los que no practican hombres. Natación sincronizada etc. Creo que para que se pusiese de moda, se necesitaría un excelente manager de las Relaciones Públicas, experto en Show Bussines. Así se hizo en Rusia.
¿Cuál es tu jugadora favorita actualmente?
Ana Cruz. Me gusta mucho y además me da envidia sana, está Jugando en New York, algo que a mi me hubiese encantado
¿A qué te dedicas ahora?
A la fotografía artística. Y vinculada al baloncesto, pero de otra manera. Organizamos partidos de ex estrellas del basket masculino que aún están en forma y quieren jugar amistosos. Los llevamos a distintos países donde crean una fuerte expectación.
¿Qué te aportó tu deporte?
Me dio carácter, me enseñó a no rendirme






