Él dice que no se parece en nada al Dr. Vilches, yo creo que un poquito si… parece un tipo duro, pero después de cinco minutos de conversación, te das cuenta de que es un gran hombre. Bueno, sensible, muy trabajador, constante, paciente, un pelín sarcástico, lo cual tiene su gracia, divertido, aunque no me quiso contar un chiste, positivo, creativo, atractivo para ellas y un ejemplo para ellos.
¡Muchas gracias Jordi!!.

¿Cómo recuerda su infancia?
Uff… yo he sido un niño pupas, ¡me han pasado todas las cosas del mundo! Cuando mi hermano era pequeño, fui a darle un beso y al levantarme me di con una ventana y me abrí la cabeza, otro amigo me metió un arco en el ojo jugando, con 8 años me quemé con agua hirviendo, una quemadura grave… entonces estaba muy vigilado por mis padres ¡por que como me pasaba de todo!, no me dejaban ir aquí o allá… pero por otro lado una infancia muy feliz, jamás he vivido una discusión de mis padres… así que feliz en general.
¿Cuándo decidió que quería ser actor? Iba para futbolista, trabajaba en un banco… ¿le costó mucho el cambio de profesión?
Mi padre hacia teatro aficionado, y lo viví desde pequeñito. Íbamos toda la familia a verlo. A los 15 años me subí a un escenario a recitar una poesía, y ya no me bajé. Hacía teatro aficionado, empecé a trabajar en un banco, por que en aquel tiempo era lo más seguro, y jugaba a fútbol, me quería fichar la Gramanet, en Barcelona, con 18 años, les dije que sí, pero que yo iba a jugar solamente los domingos jajajjaaj, que yo a entrenar no porque tenía que ensayar teatro, con lo que no me ficharon.
Seguí trabajando en el banco y haciendo teatro, a los 27 años me casé, a los 30 años me separé, y decidí que había pasado una etapa de mi vida, que en el banco me aburría soberanamente, no creaba nada, no me sentía realizado como creador, y me planteé dedicarme a esto, así que dimití.
Mi padre me dijo que era un mundo muy difícil pero que adelante, y que si no lo conseguía no me sintiese un hombre frustrado. Le contesté: Me sentiré frustrado si no lo intento. Cogí el paro durante dos años, no arrancaba y empecé a hacer trabajos diferentes, eventos, de animador en Cala Montjoi en Cadaqués, alternaba lo poco que me salía de la profesión con publicidad, colaboraciones con alguna serie…para poder pagar el alquiler. Tuve paciencia, y al cabo de 10 años decidí irme a Madrid.
Empecé a hacer castings, uno de ellos fue para “Médico de familia”, me archivaron, y al cabo de un año me llamaron, desde entonces no he sabido en 12 años lo que era una parón. ¡Y aquí estoy!. Me costó 10 años empezar a ganarme la vida con este trabajo, tuve paciencia, cuesta muchísimo…
¡Sí Jordi, desde luego, te lo has “currao”!.
Su reconocimiento fue con “Médico de familia”. ¿Cómo fue?
Empecé a grabar en el último año y medio de la serie, recuerdo un día de rodaje, en un pueblo perdido, vinieron a vernos de los pueblos vecinos, para ver a Emilio Aragón y demás actores…. Yo decía ¡pero cómo puede ser!, y Emilio me dijo, – Jordi, cuando hagas un capítulo de esta serie y se vea, la gente te va a reconocer en la calle-, ¡que va hombre!- dije yo… Y sí, sí, tenía toda la razón, yo estaba en Barcelona en aquel momento, ¡salí a la calle y me reconocían! ¡Increíble!.
¿Y cómo llevo ese cambio?
Pues lo lleve muy bien, porque yo tenía 40 años, sabía de qué iba la profesión, tenía amigos que trabajaban en ella y me lo explicaban, ya no era un niño de 20 años… así que creo que lo llevé, y lo llevo bastante bien. Considero que la gente que te para por la calle para pedirte una foto es la gente que me ve, que paga una entrada para ir al teatro… y se lo agradezco muchísimo.
Ha trabajado detrás de las cámaras como guionista, ayudante de dirección o coordinador de espectáculos teatrales, ¿le gustaría escribir el guión para una película?
¡Sí! Me gustaría escribir mucho. Tengo ideas que me gustan, pero me cuesta desarrollarlas… aquí en Madrid se hace mucho microteatro, y empecé a escribir un guión, tiene que ser de unas 20-25 páginas, pero en la página 4 me quedé bloqueado (risas). Me gusta muchísimo escribir pero me bloqueo, de hecho escribo poesía o canciones para amigos o eventos, y me encanta. Pero te hablo de 2 ó 3 hojas, no más.
¿Qué es lo que hace que diga “sí” a un trabajo?
El personaje me tiene que enamorar.
¿Cómo ha sido el rodaje de Hospital Central? ¡12 años en pantalla!! La serie más longeva en el mundo de la televisión… ¿qué ha significado para usted?
Ahora la están reponiendo en La Siete, a veces la veo, y creo que sigue siendo una gran serie, y de gran calidad, algo tiene que tener para estar tantos años en pantalla y más, siendo una serie dramática. El reparto ha estado muy equilibrado, el equipo muy profesional, y yo he tenido la suerte de formar parte de ella. Me dijeron, – Jordi, queremos un Richard Channing de “Falcon Crest”, yo les dije – ¿y eso que significa? – Un malvado encantador- me dijeron. – ¿Cómo se hace? jajaja, creo que entre los directores, guionistas, compañeros y con lo que yo puse de mi parte, lo conseguimos…
El Dr. Vilches es un personaje que no ha caído mal a nadie, estoy muy satisfecho. En estos momentos estoy pagando la resaca del personaje, porque me está constando trabajar, pero cuando me preguntan si ese personaje me va a encasillar… contesto que le pregunten a cualquier actor de España si querría encasillarse en un personaje como ese durante 12 años… Así que el personaje me ha dado muchísimas cosas, formar parte de la historia de la televisión, me ha dado prestigio, estabilidad económica, he aprendido muchísimo, ¡he grabado cuatro mil y pico secuencias!, y el tener muchos amigos y muy buenos, porque hemos creado una gran familia. Me quedo con todo eso y con el respeto que siento por mis compañeros de profesión, también creo que se me valora, y lo agradezco muchísimo.
He leído que cuando le preguntan, ¿Qué hay de Jordi en el Doctor Vilches, o viceversa?, normalmente dice que nada… pero ahora que llevo un ratito con usted, yo creo que si…
No, no, no, no jajajajajja, hay una cosa que siempre he dicho, y es que tengo un humor inglés y cínico, como catalán que soy, sarcástico, y eso Vilches lo tenía… Sí que es verdad que hay personas que tenemos una apariencia, a veces, para protegernos o para no mostrarnos tal como eres… y yo quizá lo tenga un poco, pero Vilches ¡rozaba la bordería! jajaja y yo eso… lo puedo tener si me empeño jajajaj pero no tanto…
Él era el más tierno, sobre todo con los niños, el más humano, y por eso gustaba su personaje, ¡sobre todo a las mujeres!. ¡A las mujeres os encanta esos tíos que van de duros por la vida y luego son los más ositos del mundo! (risas), y a los tíos, les gustan los personajes que hacen y dicen lo que les da la gana en su trabajo, y que son grandes profesionales, y eso Vilches lo tenía.
Usted no tenía ni idea de medicina… Supongo que habrá aprendido muchísimo y adquirido muchos conocimientos médicos… ¿ejerce de “médico” en su vida real? ¿Alguna anécdota?
¡No y no tengo ni idea! Jajajja. Sí, hay mucha gente que me pregunta y me han pasado muchas anécdotas… La serie es muy real, y no es lo real que debería ser, si lo fuera, no la vería nadie, si plasmáramos lo que pasa en urgencias de verdad sería demasiado duro…
Hospital Central ha enganchado a miles y miles de personas durante años… ¿Por qué?
Está bien editada, bien escrita, bien dirigida, es de calidad, pero sobre todo y lo más importante, toca sentimientos. En cada capítulo hay seis ó siete tramas, si no te gustaba una, te gustaba la otra, hay personajes fijos y externos, tramas que duraban un capítulo, tres o seis. Siempre había una historia que te interesaba.
Al principio enganchan los sentimientos, luego los personajes, les coges cariño… “Hospital Central” ha tocado y mucho, además a través de las historias y tramas se han denunciado temas sobre malos tratos, abandonos, violencia de género, racismo… y eso llega…
¿Qué les diría a los jóvenes que quieren dedicarse al mundo del cine y la televisión?
Que estudien, y que se rodeen de gente de confianza y honesta, que les diga si valen para esto o no. Parece que esta profesión está de moda, pero realmente hay que valer, trabajar, ser constante, aprender técnicas, reciclarse, hacer cursos, tener mucha paciencia… Hay que prepararse muy bien, aprender a mantenerse trabajando duro, dejarse aconsejar y sobre todo, hay que amar y respetar la profesión, eso me decía siempre mi padre. Tienen que saber si quieren de verdad dedicarse a esto, de corazón.
Cambiando de tema, le conocí en el partido benéfico a favor de FAN (Fundación ayuda a Nerea) Es luchador por causas justas…
¡Hago lo que puedo! Me he dado cuenta, que gracias a mi trabajo puedo hacer más por las personas, quizás tengo más fuerza que las personas anónimas en este sentido, las personas mediáticas atraen a más gente, y pienso que sólo por eso debo ayudar. Antes también lo hacía, cuando era pequeño, mis padres me llevaban al Cotolengo, en Barcelona, siempre he sido muy sensible a estos temas, pero nunca había podido colaborar como ahora, si puedo hacerlo, lo hago y colaboro.
Lo de Nerea, ha sido muy curioso y bonito, diferente a lo demás, viene de Jesús Olmedo y Nerea Garmendia, ellos conocen a la niña, nos lo explican, y nos pusimos con ello. Primero montamos un mercadillo benéfico para amigos y para los que pudiesen venir, y se creó una familia preciosa, mucha amistad entre nosotros para apoyar un fin común, todos juntos. Después el partido benéfico donde te conocí…
Ha sido una fundación creada con mucho cariño entre todos.
¿Una experiencia inolvidable?
Alcalá de Henares, “Don Juan Tenorio”, la obra se hizo en un descampado, y tuve la posibilidad de actuar para 35.000 personas el primer día y el segundo, para 15.000, fue una experiencia increíble, me sentí como los Rolling Stones, pero con la diferencia de que nosotros teníamos un silencio sepulcral en el público, silencio absoluto, impresionante, ¡35.000 personas calladas!, fue maravilloso y muy gratificante. El primer día llovió, y no había ni un paraguas abierto porque si no el de atrás no veía. Una experiencia bestial.
¿Cuál es el papel de sus sueños?
El Zorro, soy un amante de las películas de capa y espada y del oeste.
¿Alguien con quién le gustaría trabajar o hubiese gustado?
Paco Rabal, lo admiraba mucho a nivel personal, profesional y humano.
Estoy enamorado de Michelle Pfeiffer jajajjaja, quizás no sea la mejor actriz, pero me gusta mucho.
¿Qué mensaje daría a nuestros lectores?
Que estamos en un mundo muy delicado, ¡y no sólo por la subida del IVA!, si no porque cuando hay crisis, la cultura es lo que menos interesa, y a algunos, tampoco les interesa que nos culturicemos… Nosotros, los actores, vivimos de la cultura y de la gente que nos apoya, que van al teatro, al cine, a los museos y ven la televisión, así que, les diría, que dentro de sus posibilidades, lo sigan haciendo. Es la única manera de que un país mantenga su cultura y la cultura es muy importante.
¡Y sobre todo que no dejen de ir al teatro que el teatro no tiene top manta!
¿Cree en los cuentos de hadas?
¿Cómo ficción o como realidad? Como realidad, no.
¿Cuál es su lema?
Honestidad.
¿Qué quiere ser cuando sea mayor?
Yo.
¿Un brindis por?
La vida.
¿Plato favorito?
Gambas rojas a la plancha.
¿Qué talento desearía tener?
Tocar el piano.
¿Con qué personaje de cuento, ficción, histórico, Disney…. se identifica o le encanta?
Superman;)
¿Cuál es su héroe en la vida real?
Vicente Ferrer.
¿Qué le hace llorar?
La injusticia.
¿Sabe cocinar? ¿Su plato estrella?
Poco, ¡pero lo poco que sé, lo hago bien!. Tortilla de patatas.
¿Peli preferida de Disney?
Mary Poppins, además es un musical que me gustaría hacer, de deshollinador.
¿Qué dos cosas tiene que tener la casa de sus sueños?
Energía positiva y comodidad.
¿Que le gustaría ver cada mañana al despertar?
Naturaleza y espacio.
¿Cuál es el defecto que más odia en otros?
La falta de sinceridad.
¿Qué o quién le ha dado una lección de vida?
La gente que quiero.
¿Sabe por qué las mujeres van juntas al lavabo?
No, de hecho, nunca entenderé a las mujeres (muchas risas).
¿Algo que le dé mucho asco?
¡Las cucarachas!
¿Su cruz de asignatura?
Física y química.
¿Arriba o abajo?
¡Arriba siempre!.
¿Ropa interior negra o blanca?
Depende de la chica y del resto de vestuario… (risas)
¿Qué parte de su cuerpo le gusta más?
Los ojos.
¿Y menos?
Las piernas, tengo cañillas jajajajja
¿Se ha fumado un porro alguna vez?
Sí, uno. ¡Bajón de tensión, piernas arriba y nunca más! (muchas risas)
¿Cuál es su precio?
Depende del día es muy barato y depende del día muy caro (risas)
¿Copió en algún examen en el cole?
Sí, ¿Quién no?
¡Muchísimas gracias Jordi!
Para la entrevista completa:
By Carolina Ribera





